viernes, 29 de febrero de 2008

Los Prerrafaelitas IV: Dante Gabriele Rossetti 1828


Nace en Londres el 2 de mayo de 1828. su abuelo era italiano y había emigrado a Inglaterra en busca de trabajo. Sun padre, había sido libretista del gran Rossini, se había visto obligado a abandonar Nápoles por ideas políticas en 1824. En 1831 encontrará profesor de italiano en el King’s collage. La familia Rossetti era numerosa, Dante tenía un hermano y dos hermanas, una de las cuales será llamada a vestir los hábitos anglicanos. Ya desde joven se acercó al mundo literario, leía a los grandes, como Poe, Dante o Blake, que tomará como fuete en sus lienzos. Entra en la Sass’s Drawing Academy, y, después, en 1845 en la Antique School de la Royal Academy. En 1847 será alumno de Brown y poco mas tarde conocerá a Millais y a Hunt, con quienes fundó en 1848 la hermandad de los prerrafaelitas. Dejó la Hermandad Prerrafaelita en 1863, pero mantuvo su mismo estilo pictórico en obras posteriores. Su pintura influyó en el desarrollo del movimiento simbolista europeo. Hacia el final de su vida, Rossetti cayó en estado mórbido, oscurecido por su drogadicción y su creciente inestabilidad mental, posiblemente empeorada por su reacción a los salvajes ataques de la crítica sobre su poesía desenterrada (1869). Pasó sus últimos años retirado, como un recluso. Murió en Birchington-on-Sea, Kent, Inglaterra.


“La Adolescencia de María”
Realiza esta obra entre 1848 y 1849 para exponerse en la Free Exhibition, en Londres. El lienzo fue comprado por la marquesa de Bath. Fue la primera obra en la que además de la obra aparecen las siglas P.R.B. la obra actualmente se encuentra en la Tate Gallery de Londres. La obra está claramente inspirada en los grandes pintores italianos. Los nombres de los personajes están escritos en los nimbos sobre sus cabezas. Rossetti explica el significado religioso de su obra en una carta que explica a su tío Charles Lyell. En un principio había pensado poner don ángeles, pero no fue así. El único ángel que coloca porta el lirio, como símbolo de pureza de la virgen y de su madre, santa ana, anunciando la virginidad de ambas. Los seis libros apilados en el suelo, indican las tres virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y las tres cardinales (prudencia, templanza y fortaleza. Falta la justicia). Para San Joaquín posó Old Williams, un servidor de la familia. La vid es un símbolo eucarístico, al igual que el enrejado en forma de cruz, y el paño rojo, alegoría de la muerte y pasión de cristo. En el alfeizar de la ventana, junto a el paño rojo encontramos una rosa y una aceitera, este es símbolo de María Magdalena, la discípula fiel de cristo y una de las mujeres que descubrieron el sepulcro vacío. En el suelo, observamos una palma, como símbolo del martirio que sufrió cristo. Observemos la minuciosidad de los detalles del cuadro. La realidad que da rossetti a la obra es espectacular. Si prescindiéramos del ángel podría tratarse de una escena cotidiana familiar.


“Ece Ancilla Domini”
En marzo de 1850 pinta esta obra., será expuesta en la Nacional institution Gallery. Había revelado ya a un amigo en esta ocasión el simbolismo de las siglas P.R.B. Actualmente se encuentra en la Tate Gallery de Londres. Estamos ante una interpretación de la anunciación de la virgen María es representada como una adolescente indiferente y atemorizada, pálida no tanto por candor espiritual cuanto por confusión, parece una muchacha enferma. Aparece vestida con un hábito o lo que recuerda a una bata de hospital. Esta espantada por la aparición del arcángel, un joven efebo mensajero que aparece de la nada con una túnica que acaba en llamas en los pies. El uso del cabello pelirrojo, señal de sensualidad para el decadentismo y el simbolismo. El arcángel la apunta con la vara de nardos que simboliza la virginidad como si la amenazara con un punzón, directamente al sexo.Su obra es intensamente mística y primitiva. El azul da una sensación gélida, inhumana, dando más irealismo a la obra. Observamos también que el paño que estaba bordando la virgen en el cuadro de su infancia, aparece aquí terminado.El purismo del dibujo, nexo de unión con otros artistas europeos del siglo XIX como Ingres u Overbeck, sirve de herramienta para el realismo.


“El saludo de beatrize (1859)”
Rossetti nos cuenta la Historia personal del Poeta Dante. Dante cuenta a la edad de nueve años se enamora "a primera vista" de una niña a la que él llama Beatrice. Nueve años después, a los dieciocho, vuelve a cruzarse con ella. Ésta le saluda y el Amor abruma al pobre Dante. Beatriz está por encima de las pasiones humanas, pertenece a la esfera celeste ("mujer angelical"). Su mayor ilusión se convierte en ser saludado por ella al cruzarse por las calles de Florencia. Sin embargo, oculta cuidadosamente el amor que siente por ella cortejando a otra dama. Beatriz se entera y le niega el saludo. A la izquierda se ve el encuentro entre Dante y Beatrize, donde esta le niega el saludo; a la derecha el poeta reencuentra a su amada en el paraíso (ver El sueño de Dante mas abajo para entender el completo significado del cuadro). El ángel del centro lleva un reloj que marca las nueve, hora en la que murió Beatrize, arriba esta escrito el día: 9 de Junio de 1290.


“La amada”
Esta obra fue encargada en 1865 a Rossetti por Georges Rae. Inicialmente se concibió para representar a Beatrice, mostrando así la pasión de Rossetti por la Divina Comedia de Dante, pero prefirió definitivamente inspirarse en un tema bíblico. Continuando con la tradición de la hermandad, sobre el marco escribe algunos versos, en este caso del Cantar de los cantares (ya que el tema de la amada esta sacado del Cantar de los Cantares IV) al igual que el Salmo 145. En este caso eligió una modelo profesional para encarnar a la amada, de la cual conocemos su nombre: Marie Ford. La figura central encarna a Beatrice, que se encuentra rodeada por cuatro damas, puestas de forma simétrica. El tocado que lleva es complejo y bello y está muy elaborado, demuestra la atención del autor por las creaciones del Art nouveau. El rojo y oro del broche contrastan con los cabellos castaños de la muchacha y el fantástico velo verde lleno de movimiento y volatilidad. La luz ilumina el rostro de la amada de manera uniforme e intensa resaltando así la piel blanca y fina de la joven. Como todas las composiciones de Rossetti de esta época, Beatrice mira al espectador, con una mirada a la vez sensual y melancólica. En casi todas las pinturas de Rossetti se muestra el gusto de este por las flores, las plasma en sus lienzos dándoles diversos significaos aunque a veces como mero hecho decorativo. La joven de color, porta una cesta con lirios. El lirio, aparece en las escenas religiosas ligado a la pureza de la Virgen María, y en la edad media en las manos de retratos de jóvenes damas indicando su castidad. Las flores de las esquinas superiores demuestran el dominio florar del Rossetti: las tintas son claras y luminosas, con pinceladas de blanco, rojo y amarillo. Demuestra una madurez expresiva por el detallado diseño, puede que influido por la manera de pintar de Manet., al que había conocido apenas unos meses antes de pintar el cuadro.


“El sueño de Dante”
Fue pintado al óleo en 1871, y posee unas grandes dimensiones: 210,8 x 317,5 cm. Ratifica su pasión por la Divina comedia del escritor medieval Dante, esta será una de sus últimas obras dedicadas a la vita nuova de Dante. El episodio que nos plasma recoge la continuación de lo visto en “el saludo de Beatrice”, Dante cae gravemente enfermo y durante su enfermedad tiene una pesadilla que es un presagio de la muerte de Beatrice. En ella, ve al Amor sosteniendo a una mujer que está envuelta en un sudario. El Amor dice a Dante: -"Soy tu Dios" y le muestra su corazón. Sostiene con una mano a Beatriz y con la otra, el corazón ardiente de Dante. Entonces, reclina a Beatriz y le da a comer del corazón ardiente. Ella lo come con reticencia. Finalmente, el Amor muy triste toma a Beatriz y se la lleva al cielo. En el lienzo vemos en el centro el momento en que el amor de la mano de Dante, besa a Beatrice para llevársela al Paraíso. La escena es escoltada por dos mujeres fatales de Rossetti dando simetría a la escena. El rojo, símbolo del amor pasional, lo vemos en las cuidadosas rosas del suelo y en la vestimenta de el amor.


“Concierto en el Prado” (1871-1872)
Los cuadros de mujeres tocando instrumentos musicales eran de lo mas solicitados, quizá porque inspiraban sensualidad al público masculino de la época victoriana inglesa y Rossetti hizo varias réplicas pero con leves diferencias. Podemos apreciar claramente el cuidado exquisito que utiliza en los instrumentos y en las preciosas y delicadas manos de las doncellas. Estas dos doncellas instrumentistas tiene nombre y apellidos se tratan de Maria Spartali y Alexa Wilding. Rossetti utilizaría a estas dos modelos en la misma posición pero incluyendo un angelillo entre ellas para crean en 1872 un dibujo a pastel sobre papel. Las dos bailarinas están en la parte central del cuadro, creando una doble composición simétrica con las instrumentistas y creando un juego entre las cuatro de miradas hacia el espectador y el paisaje del lienzo. Simetría también apreciada en los colores de los vestidos, el verde y el rojo. Rossetti, había comenzado la tela en 1850 pintando el maravilloso paisaje del fondo, recreando las cercanías de la casa de Hunt en Kent. Lo quería utilizar para una composición de Dante en el Paraíso con Beatrice, pero no le convenció el proyecto y decidió abandonarlo.

"Proserpina (1874)"
Proserpina, raptada por el Hades, dios de los infiernos y que tuvo que liberarla, pero con la condición de que no comiera nada en el regreso; Hades la engañó para que comiese seis semillas de granada, fruto de los muertos, que la obligaban a volver seis meses cada año, uno por cada semilla. La diosa es representada según un canon común al romanticismo y al simbolismo: la mezcla de belleza y muerte se indica con el pelo negro y una pose sensual de mujer fatal. En su mano, la granada alude al mito y también, en clave simbólica, a la muerte y la sangre. Volvemos a ver una de las mujeres fatales de Rossetti mezcla de sensualidad y tristeza. Pintó varias veces el mito de Proserpina, camuflado a veces en otros temas como en el seguiente cuadro que podemos observar, curioso detalle el parecido de las figuras, por lo que podría tratarse de la continuación del mito de Proserpina.


“El sueño con los ojos abiertos (1880)”
La Modelo elegida para esta obra será Jane Morris, la cual aparece vestida de verde y pasa inadvertida entre la vegetación, creando así una alegoría a la naturaleza y regreso de la primavera. El título original para el cuadro era Monna primavera, pero prefirió darle una connotación menos literaria. Es una de las mejores obras de su etapa final, la cual fue encargada por Constantine Loindes, que al ir a ver la obra de Rossetti a su estudio quedo impresionado por la belleza de Jane Morris en un dibujo de pastel y tiza que tenía el artista. La muchacha posee un rostro intenso y muy expresivo, que se puede apreciar en todas las obras de sus últimos año, como ideal de belleza, sensual y melancólico Siguiendo su costumbre, en el marco expone un soneto que nos habla del sueño con los ojos abiertos, en el que el personaje pierde el contacto con la realidad y se abandona a la fantasía y a la imaginación. Las mujeres fatales de Rossetti poseían unos dedos alargados, delgados y nervosos, que pinta con una brutal técnica. Sus fuentes pudieron ser las excepcionales manos que Da Vinci plasma en la Gioconda o quizá alguna de las manos femeninas de Rafael. La primera intención de Rossetti era poner entre las manos de la joven campanillas de las nieves, pero como la creación del lienzo se alargó y se acercaba la primavera las cambió por madreselvas. La joven, tiene un libro entreabierto sobre las piernas, que se refiere a la Vita Nuova de Dante. Volvemos a observas la precisión y cuidado por las flores de Rossetti. Será tanta su precisión que se pasará meses viendo crecer un jardín.

martes, 26 de febrero de 2008

Los Prerrafaelitas III: William Holman Hunt (1827-1910)

Hunt, desarrolló algunos de los lienzos más característicos del pensamiento del movimiento prerrafaelita, como “La vigilia de Santa Inés” (1848), pero a su ve realizó obras que desataron a la crítica como “Una familia inglesa convertida al cristianismo protege a un misionero de la persecución de los Druidas” (1849-1850), pintura que fue atacada con dureza por la crítica, ya que la interpretaron, sin razón, como un adhesión de los prerrafaelitas al catolicismo y a la iglesia de Roma.
Una de las obras mas conocidas de Hunt es “Valentino libera a Silvia de Proteo” (1850-1841). Representa la cuarta escena del quinto acto de la obra de Shakespeare “Los dos gentiles hombres de Verona”. Valentino perdona a Proteo, que había tratado de seducir a su amada menospreciando la amistad que los unía. Al fondo se ve llegar a un grupo de soldados, guiados por el duque de Milán que, al final de la comedia, se reconcilia con su hija Silvia y con Valentino. Hunt, estudio y se documentó sobre la historia para reproducirla lo mas fidedigna posible. Se inspiró en las tablas del British Museum de Bonnard sobre trajes de la historia para realizar la vestimenta de los personajes. Los modelos elegidos para representar a los personajes fueron James Lennox Hannay, en el caso de Valentino y James Espinal en el de Proteo. Silvia es recreada por la figura de Eleanor Siddal, que acababa de ingresar en la hermandad. El cuarto personaje que atisbamos en la escena es Julia, la Novia de Proteo. La expresión poco convencida y de incertidumbre de la muchacha revela los sentimientos opuestos que la atormentan. Su tensión se aprecia también en las manos, que hacen girar con nervios el anillo que Proteo le había regalado como prenda de su amor.


“El chivo expiatorio” (1854-1855)la pintura es uno de los mejores ejemplos de la atmósfera de fervor religioso que caracterizó la vida y las obras de Hunt. El artista realizó la obra en Jerusalén, inspirándose en el pasaje del Levítico (16, 7-10) en el que Dios ordena a Moisés llevar dos chivos al tempo el día de la penitencia: uno deberá ser sacrificado; el otro, abandonado en el desierto. Lo fulminante de la obra no es la figura sedienta del chivo, si no el maravilloso paisaje que Hunt a sabido reflejar en el cuadro.

“El hallazgo de Jesús en el Templo” (1854-1860). En la parte superior del marco el pintor escribió con letras de oro, el título, y sobre los otros tres lados el pasaje del evangelio de San Lucas al que se refiere a este episodio (desvelando así el fanatismo religioso de Hunt). Cuando Hunt decidió realizar la obra se encontraba a orillas del río Nilo. Más tarde cuando llegó a Jerusalén se documentó en la biblioteca de la ciudad, e hizo que le tradujesen el talmud. Participó el mismo en varios ritos de la religión hebrea para realizar el lienzo con la mayor rigurosidad histórica posible. Deseaba tanto realizar un cuadro real que sólo quiso que posasen para él semitas, pero encontró trabas, ya que se negaban a posar para un cristiano. Tras varios intentos y gracias a amistades importantes logró conseguirlo. El mendigo ciego, relegado al exterior del edificio, representa simbólicamente la censura espiritual de los sacerdotes del templo, incapaces de reconocer en el joven Jesús al verdadero salvador. Además fue interpretado como una premonición sobre el futuro de miseria y persecución por el pueblo hebreo en los siglos posteriores. La mujer músico crea sonido con un sistro, un instrumento ritual en bronce u otros metales que consiste en una lámina con forma de herradura atravesada por varillas móviles transversales, ya era utilizado en la antigüedad egipcia. El lienzo sirvió para crear un grabado en 1867, tendría mucha difusión en libros de la época.


“La sobra de la muerte” Comenzada en abril de 1870 en Jerusalén, fue terminada en Londres en 1873. De la pintura se obtuvo un grabado, tan popular que se convirtió en símbolo de la religiosidad victoriana. La imagen nos revela a un cristo en pose de crucificado pero sin la cruz, ofreciendo su sombra mística de salvación a los hombres. El escenario curiosamente es el taller de su padre. La imagen femenina, pretende ser maría, la cual anonada contempla la imagen de su hijo crucificado, el arco de la ventana hace el efecto de nimbo sobre la cabeza del crucificado. En la parte superior de la ventana, hay una estrella, no es la de David, si no la de Navidad, recordándonos el nombre de Cristo Emanuelle, que significa Dios entre nosotros. Entre los rollos debajo de la ventana encontramos desplegada la profecía de Isaías que habla del hijo de Dios que ah de venir. A través de la ventana observamos la figura de un olivo, aludiendo a la ultima oracion terrenal de cristo con el padre, y recordemos que la paloma porta un olivo… es una alusión somera a la trinidad. Los pilares de la ventana podrían estar también aludiendo a los pilares del Templo de Jerusalén. Entre la sombra y la pared, hay una figura de bronce, en forma de serpiente, alude al pasaje del génesis de moisés y la serpiente.

“La dama de Shalott” (1886-1905). Fue su gran obra final, ya que tubo que abandonar la pintura debido a la falta de visión, de hecho la obrase paralizó en 1890 y fue concluida por sus ayudantes en 1905. Está basado en el poema homónimo de Tensión de 1842, se inspira en las antiguas leyendas artúricas, pero la trama es de gran carga fantástica. La dama teje en una tela mágica las imágenes de los que pasan cerca de su castillo, directos a Camelot. Víctima de un maleficio, puede ver sólo a los viajeros a través de un espejo. Cuando pasa Lancelot, el espejo se rompe; la dama sube en una barca pero, pero una vez junto al castillo de Camelot, muere de amor. Tennynson, al ver la obra encolerizó, porque a su criterio, Hunt, no había sabido transmitir el sentimiento de la obra si no que, había querido reflejar en la pintura la síntesis de su propia visión moral y estética, el testamento espiritual de su arte.
Un seguidor de Hunt, Alfred Waterhouse, realizó entre 1887-1888 otra Dama de Shalott. En esta versión extremadamente bella del poema de Tensión, el artista ha representado a la dama poco antes del trágico epílogo. Ella ya no es una poderosa bruja, sino una muchacha indefensa, y el elegante vestido ha sido sustituido por una simple túnica blanca. La mirada ausente y los brazos abandonados indican su rendición al destino mientras es amparada por una naturaleza minuciosamente pincelada.
Hunt, tendra una serie de seguidores de su obra. Defensores de un cuidado realismo pictórico, incluso en los temas literarios o mitológicos, autores de cuadros religiosos y rígidamente moralistas. Entre estos seguidores del maestro Hunt destacan Hughes, Dyce, Wallis, Bowler, Brett y Lindsay Windus. Crearán obreas tan representativas del movimiento como “La muerte de Chatterton” (1856), de Henry Wallis, ( a mano derecha) que será una polémica denuncia a la indiferencia de la sociedad, que empuja al joven y bello poeta al suicidio.
O como “Ophelia” (1852) de Arthur Hughes. El pintor afrontó muchas veces el tema del amor romántico. El ánimo perturbado de la muchacha es evocado en los tonos oscuros del paisaje, que parecen presagiar su trágica muerte por amor.

Nació en abril de 1827.En 1844, tras dos intentos sin fruto fue admitido en la Royal Academy. En 1845 ya estaba exponiendo su obra en la Royal Manchester Institution. En enero de 1854 dejo su Inglaterra natal para viajar por tierra santa y Egipto, en compañía del pintor Thomas Seddon. Regresó tres veces mas, viajes que marcaron profundamente su lenguaje pictórico.

martes, 19 de febrero de 2008

Los prerrafaelitas II: John Everett Millais (1829-1896)

Comenzó a pintar con la temprana edad de cuatro años. A los siete, realizaba paisajes y retratos tan sumamente perfectos que convencieron a su padre para trasladar a la familia a Londres y permitir que su hijo estudiara allí y potenciara sus aptitudes. Con diez años ya frecuentaba las salas del British Museum y de La Academia d’art de Henry Sass. Su obra giró entorno a temas históricos ambientados, sobre todo, en su ansiada edad media italiana, a las escenas religiosas y a los retratos. En 1850, expuso su obra en la Royal Academy, la cual fue brutalmente juzgada por la crítica, a excepción de Ruskin, el único crítico que salió en su defensa. Una de las obras clave de Millais es Ophelia (1851-1852, Tate Gallery, Londres). La modelo que encarna a la infeliz hija de Polonio era una joven oficial, Elisabeth Siddal. Rossetti la vio mientras posaba en una tina de agua recalentada para el lienzo de Millais y se enamoró de ella. Los críticos quedaron conmovidos por el trágico sentido de desesperación de la figura de Ophellia y por la precisión de la botánica del cuadro.

Otra de las obras de Millais fue Lorenzo e Isabella (1848). Con clara ambientación medieval, fue su primera pintura firmada con las iniciales P. R. B., contraseña inicialmente secreta de los prerrafaelitas.Más tarde, en 1867, presentó a la Royal Academy tres pinturas representando a sus tres hijas. El lienzo con el título Dormida (1865, colección privada, abajo), fue el de mayor calidad. Representa a Carrie, la más pequeña de sus descendientes. La escena muestra a la pequeña dormida bajo la vigilancia de la niñera que anecdóticamente se encuentra cosiendo. Los entendidos han interpretado en clave alegórica la presencia de las flores en la mano de la niña. Las campanillas han sido vistas como símbolo de constancia y devoción, mientras que las prímulas podrían representar augurios de amor y felicidad, que el artista dirige a su querida hija. Podemos observar que la cinta roja en primer plano esta apenas esbozada, con pinceladas rápidas y veloces, pero con gran maestría. Por último, los críticos no pasaron por alto el contraste con el blanco marfil del cobertor, dibujado con gran precisión.