viernes, 3 de septiembre de 2010

Los Prerrafaelitas V: Edward Burne-Jones

Sir Edward Coley Burne-Jones nace en Birminghan el 28 de agosto de 1833, hijo de Edward Richard Jones y de Elizabeth Coley. La felicidad de su nacimiento duró poco
ya que su madre murió a los seis días de nacer y se quedó sólo con su padre, que fué quien le crió junto a a la desagrada
Un año mas tarde de conocer a Georgina, en 1853, entra en el Exeter College de Oxford, aquí entra en contacto con un personaje clave para su vida, William Morris, convirtiendose ambos en amigos inseparables. Descubre el mundo olvidado de la literatura , la historia y el arte medieval y queda embelesado por todo lo que descubre. Morris le incita a que lea en 1853 "Pintores modernos" de Jhon Ruskin, es en este momento de su vida donde conoce la existencia de los prerrafaelitas y en especial a uno; Dante Gabriele Rossetti. Conocerá a Rossetti y entablaran amistad, este le animará a que deje Oxford y se dedique a la pintura. En los primeros meses dedicados a si creación artística diseña sobre todo vidrieras con temáticas medievales ble ama de llaves de la casa familiar. Con la temprana edad de 11 años entra a estudiar en el King Edward's School, en su cuidad natal, Birminghan, escuela aclamada y famosa por su dura disciplina y severidad a la hora de impartir las clases. Es aquí donde empieza a apasionarse por el dibujo y los asuntos artísticos. Harry Macdonald, un compañero del colegio le invitará a su casa en 1952 y ahí conocerá a la hermana de este, Georgina, que se convertirá en su esposa en 1860.
El 19 de junio de 1860, Edward Bourne - Jones contrae matrimonio con Georgina Macdonald. Fruto de este matrimonio nacerán dos vástagos, Philip, que nace en 1861 y Margaret que nace en 1866. una hermana de Georgina, Alice, se había casado con John Lock-Wood Kipling, y en 1856 habían tenido un hijo, el futuro escritor Ruyard Kipling.
En 1864, Bourne - Jones entra en la aclamada sociedad Old Water Color Society, donde regularmente da a conocer sus trabajos. Todo esto hará que sus condiciones económicas crecan y su vida vaya siendo más confortable. Reside dos años en Italia (1871 - 1873), aquí entra en contacto con los grandes maestros del renacimiento de las escuelas veneciana, florentina y romana. Esto le permite completar su formación técnica al igual que le incorpora a siu registro nuevos temas y personajes.
1877 se considera un año clave para la vida artística de Bourne - Jones, ya que aceptó participar en la Grosvenor Gallery junto a Alma - Tadema, Millais, Leighton y Whistler. Pero nuestro querido Bourne-Jones fue el mas destacado en la muestra, y sus obras fueron elegidas para exponerse en la exposición universal de París de 1878. en la decada de los 80 fue considerado el mas grande artista britanico vivo. En los últimos años de su existencia, Bourne-Jones pintó obras de grandioso tamaño, como por ejemplo "el último sueño de Arturo en Avalon" de 7'5 metros de altura o el increible "Ciclo de Perseo". En 1894 fue nombrado caballero de reino de Inglaterra. Bourne-Jones murió en Fulham el 17 de junio de 1898. Seis días después de su muerte por petición del Príncipe de Gales se celebran funerales en su honor en la Abadía de Westminster, siendo el primero artísta de la historia en recibir tales honores.

"Astrología" 1863-1864.

Esta magnífica alegoría a la astrología la realizó entre los años 1863 y 1864 ( actualmente se encuentra en una colección privada). El Gouche fue expuesto con éxito en 1865 en la Old Water Color Society, que había acogido al Edward como miembro el año anterior. Mas adelante se expuso también en la New Gallery, en el año 1862 y otra vez en el
año 1898, en ambas ocasiones las críticas fueron excelentes por sus magníficos y bien realizados efectos lumínicos y las magnífica transparencia de los colores.
La alegoría llevan en sus manos una esfera, la presencia de esta permite demostrar la habilidad del artistan en la representación de la transparencia y de la profundidad. Bourne-jones utilizó este motivo, de gran cariño para el en otras de sus obras, como por ejemplo en la serie de acuarelas "Los días de la Creación" que fueron destinadas para servir de plantillas para las vidrieras de una Iglesia en Tamworth, en Stratdshire. en 1989 el artista introduce el mismo tema en el retrato de la Baronesa Deslandes.
Los símbolos esotéricos que se consiguen ver en el manuscrito antiguo que la joven tiene bajo sus brazos testimonian el interes de Bourne-jones
por la magia y el ocultismo. Además son un reminiscencia de los estudios de Literatura medieval que el artista siguió con pasión enuniversidad de Oxford. El amor por el arte y el culto al medievo fue su primera pasión juvenil, y guiará la inspiración artística de Edward toda su vida.
A la derecha Podemos ver un cuadro que se nombraban en la descripción de Astrología donde se muestra el cariño de Bourne-jones por la Iconografía de la mujer vella con una espera entre las manos. El retrato de la "Baronesa Deslandes" .

"Loa a Venus" 1868.
Este himno al poder del auténtico amor, por el que el pintor se sintió siempre subyugado, se inspiró en la leyenda germana de Tannhäuser, el poeta y el caballero
errante que había descubierto el reino secreto de venus. Se pone de manifiesto el interés incansable del prerrafaelismo y sus simpatizantes por las leyendas de la Edad Media Europea. Estilísticamente hablando el artista escoge colores muy intensos para la obra.





"La escala de oro" 1876-1880.
la realización de esta magnífica y gran tela (277x117 cm) le llevó muchos años; el arti
sta completó el dibujo en 1872, pero comenzó la pintura en 1876 terminándola cuatro años después cuando fue expuesta en la
Grosvenor Gallery.
Muchas composiciones de Burne - Jones se nutren de su amplia cultura literaria, y traducen los textos narrativos en forma pictórica. En esta caso, en cambio, predominan los elementos decorativos abstractos y formales, tanto, que el cuadro recibe también otros títulos. En su reseña del 8 de mayo de 1880 en la revista "Atheneum", el crítico de arte Stephens apun
taba que "no se sabe de donde viene, ya que pasan delante nuestro, ni dónde van ni quiénes s
on".
Una famosa modelo italiana, Antonia Caiva, posó desnuda para todos los cuerpos de la tela. Los rostros de las dieciocho muchchas son por el contrario elegidos entre las amigs y
familiares del Burne - Jones. Se reconoce a su hija, Margaret, a la actriz Edith Gellibrand, a Laura Littleton, a May Marris, hija de William, y a Frances Graham, hija de uno de los mecenas.
En esta pintura, el artista, de nuevo vuelve a manifestar su amor por la música. Desde el punto de vista estilístico no utilizó colores intensos, como había hecho por ejemplo en la "Loa a Venus", sino que se sirvió de una gama ilimitada de
colores, casi monocromada. La atención del Espectador se centra así en el dibujo y en los pliegues de los vestidos (que nos recuerdan a los vestidos de Fidias en la antigua Grecia) y en la atrevida arquitectura de la escalera

.
una demostración del enorme éxito que obtuvo la pintura de Burne - Jones y que se conserva en la Tate Gallery de Londres la prueba una copia de la pintura, que Barrington realizó en torno a 1890 para Lord Lloyd-Webber.


"El amor entre las ruinas" 1894.

Burne Jones realizó antes de este lienzo un Gouache con este tema, entre 1870 y 1873, después en 1894, llevó a cabo la pintura al óleo, para la que posaron María Zambaco y Gaetano Meo.
El encuentro con Frederick George Watts en 1858, y los viajes a Italia, contribuyeron a formar el clasicismo de Burne-Jones. Mientras el resto de prerrafaelitas seguían pintando temas medievales, el reelaboró, en clave original y personal, los elementos, clásicos, griegos y latinos, obteniendo resultados sorprendentemente moderno. Una muestra de ello es el relieve que vemos sobre la puerta en la parte izquierda del cuadro, y no solo el relieve toda la arquitectura en sí tiene fuertes caracteres clásicos.
Con este doble retrato, en la intensa y sufriente expresividad de los dos amantes, Burne-Jones alcanza uno de los mas altos niveles de expresión artística. La obra está invadida por una atmósfera de profunda y melancólica quietud, como si los dos jóvenes pudiesen escuchar el eco de una música lejana, evocada por el instrumento musical que el muchacho sostienes entre sus piernas.

viernes, 30 de enero de 2009

La Balsa de la Medusa (Théodore Géricault, 1819)

Jean-Louis André Théodore Géricault nació en la francesa ciudad de Ruan en septiembre de 1791. Se dedicó en cuerpo y alma al arte de la pintura, ayudando así, a definir el movimiento romántico pictórico francés.

En 1811 entra a estudiar en Escuela de Bellas Artes de París, pronto se dio cuenta de que su pasión por lo excesivo, y la pincelada empastada, lo que revelaba un marcado temperamento. Su primer éxito vendrá al año siguiente en el salón de París con la obra "Oficial de cazadores a la carga". Este estilo inicial académico irá desapareciendo, tornándose así en un estilo cláramente romántico. La proyección de Géricault se limitó solamente a doce escasos años, pero fue tiempo suficiente para djar una cantidad considerable de obras. Era un amante reconocido de la naturaleza y un apasionado por los caballos, lo que le dio a realizar cantidad de esbozos y cuadros de estos fantásticos animales, con una realidad y dinamismo que no han sido superados por prácticamente ningún otro pintor galo. . En 1814 su obra "Coracero herido " es terriblemente acogida por el público, lo que le sumirá en una profunda tristeza. Conseguirá salir de esta, pero volverá a recaer tras el próximo fracaso en el Gran Premio de Pintura de Roma. Para recuperar su integridad moral y artística (lo hizo así porque dejó embarazada a una tía suya y le dio miedo las consecuencias que pudiera tener este amor prohibido), en 1816 viaja a Roma en la mas estrícta soledad. Aquí queda atónito ante la pintura del renacimiento italiano, es especial con la obra del siempre único Miguel Ángel. Y tras un minucioso estudio de la historia del arte italiana también se prenda de la pintura de Rubens y Caravaggio. Géricault rechaza la escuela pictórica de Jaques - Louis David ya que esta significa un Neoclasicismo académico. El prefiere ensalzar épicamente asuntos de la vida cotidiana. Estilísticamente se vio influido por los estudios de la antigüedad desarrollados en el siglo XIX y por los maestros de los siglos XVII y XVIII. Entre 1818 y 1819 pinta " "Carro de soldados heridos" al igual que pinta una de sus obras insignia " la Balsa de la Medusa", en la cual ahondaremos mas adelante. En 1820 Géricault va a Londres. Allí entra en contacto con Cobstable, cuya pintura causa un gran impacto dobre el artísta al igual que la pintura de caballos de Stubbs. Lo trágico y el sufrimiento pasan a formar parte de su temática, lo que le eleva a los altares del romanticismo, tal será su pasión por el sufrimiento, muerte y locura que, llegará a inspirarse como modelos de sus obras a pacientes de manicomio, un ejemplo de ello es el fantástico lienzo titulado "El Cleptómano" el "la mujer loca" ambos pintados entre los años 1822 y 1823.. Pero Géricault no sólo se conformó con ser un paradigma de el romanticismo, si no, que gracias a su lienzo "Derby en Epson", creado en sus últimos años de vida, creó un precedente hacia el impresionismo. El cáncer se llevó a este maestro de la pipntura un 26 de enero del año 1824, mientras residía en París.


Una vez puestos en antecedentes sobre la vida del artísta, pasemos a analizar una de sus obras, para esta ocasión he elegido "La Barca de la Medusa"

El dos de julio de 1816, la fragata Medusa perteneciente al ejército francés naufragó frente a la costa oriental africana de camino hacia la colonia francesa de St. Louis, actualmente Senegal. Al no haber suficientes botes salvavidas se improvisó una balsa en la que se instalaron 150 pasajeros, pero al poco la tripulación de los botes notó que era demasiada carga arrastrar la balsa para los pequeños bote, por lo que abandonaron a los 150 pasajeros de la balsa. Desde ese momento dependerían absolutamente de su suerte. Los náufragos navegaron a la deriva durante trece días, tiempo en el que sufrieron auténticas situaciones de locura, muerte y canibalismo. Cuando, finalmente, la barca fue encontrada por un navío francés, sólo quedaban 15 personas con vida, cinco de las cuales murieron tras el rescate. Las altas esferas ocultaron el suceso, pero, en otoño de 1817, los supervivientes publicaron el relato que provocó una oleada de repulsa hacia el ejército, por lo que fue censurado y juzgado el capitán de la Medusa.

Géricault expuso Los náufragos de la Medusa en 1819. Un enorme lienzo pintado al óleo de 491x716cm que plasma el sufrimiento vivido por los pasajeros abandonados del barco francés. El cuadro fue receptor de multitud de críticas, muy duras algunas de ellas. Estilísticamente tiene un predominio del color sobre el dibujo, característica principal del romanticismo. Además, el autor muestra la escena con un realismo macabro, deteniéndose en la anatomía resaltada de los náufragos moribundos, para lo cual reunió decenas de cadáveres en su estudio para realizar análisis anatómicos; y componiendo las figuras a base de líneas serpenteantes y espirales, lo que imprime más dramatismo a la escena. La visión es completamente dantesca, pues la balsa está medio deshecha por el oleaje, los cuerpos de los muertos se ven putrefactos, mutilados, desperdigados... El pintor estuvo ocho meses rodeado de cadáveres y de una réplica de una balsa similar a la del suceso (creada por el autor de la original, superviviente del desastre) para poder empezar a realizar el cuadro.
A pesar de que las figuras que Géricault diseñó estaban perfectamente modeladas y del magnífico claroscuro que utiliza, que recuerda al gran Caravaggio y que debió de resultar conocido al público gracias al neoclasicismo, las críticas populares no se focalizaron sobre el estilo de la obra, sino hacia su contenido. No se podía entender que Géricault no eligiera un tema clásico, heroico o edificante como mandaban los cánones académicos. Tampoco se comprendía el porqué de tratar el naufragio, puesto que se suponía que las representaciones de desastres debían evocar un destino humano universal, sin resultar demasiado concretas o personales, ni afectar el ánimo del espectador. En cambio, nuestro pintor se centró, impresionado y avergonzado, en un hecho real que implicaba un gravísimo error humano. Ante los ojos del espectador, solamente desfilan la galería de expresiones humanas que componen la obra, no hay nada que intermedie entre el observador y el acontecimiento representado. La combinación inquietante de figuras idealizadas y la agonía que plasma con extremado realismo, así como su gigantesco tamaño y la minuciosidad de los detalles, desataron una tormentosa controversia entre los artistas de tradición neoclásica y los que tenían una opinión diferente de los temas que debía tratar la pintura.
Géricault rompió con todas las reglas temáticas del neoclasicismo en este cuadro, pero sí respetó las de la composición. Podemos observar la pirámide que forman las personas en la balsa (cuyas figuras evocan la forma de representarlas de Miguel Ángel) que está coronada por un hombre de color negro (que ondea una pieza de tela para llamar la atención de los barcos). Mediante esta composición se pretende dar solidez al cuadro, lo que contrasta con el caos del oleaje. La importancia del lugar que otorga al personaje negro puede estar en concordancia con la lucha por abolir la esclavitud que se acababa de iniciar. Por otro lado, el hombre que agita el trapo blanco muestra la esperanza por la salvación. A la izquierda del lienzo, un hombre de avanzada edad se cubre por un manto rojo dando la espalda al barco creando un punto de impacto visual hacia el cual se va la mirada rápidamente. Esta figura es antagónica a la anterior, ya que es símbolo de la desesperanza que impregna toda la escena plagada de cadáveres. Sin embargo, gracias a las diagonales en ascendente creadas en el cuadro a través de los brazos de los hombres, llegamos a la figura del hombre negro y la esperanza exaltada por la agitación del paño, haciéndonos recobrar las fuerzas por vivir, curioso y original recurso de Géricault. El barco que salvará a los náufragos no se averigua en el lienzo, pero sí los obstáculos, ya que unas grandes olas abaten la barca al tiempo que el viento sopla en contra, dejando a la suerte y el azar la salvación de los moribundos supervivientes. Es precioso como Géricault plasma el viento en los personajes. Mientras el anciano con el llamativo manto rojo ha curvado su cuerpo a favor del viento, como sinónimo de rendición a la muerte, los jóvenes de la pirámide contonean su cuerpo en contra intentando salvarse del trágico destino. Podemos observar que la colocación de los personajes no es arbitraria, sino que en la parte inferior ha colocado a cadáveres y al anciano, y encima a los que buscan la salvación, contraponiendo en ese poco espacio los dos grandes temas de la muerte y la vida respectivamente. Como anécdota hemos de puntualizar que Eugéne Delacroix posó para su amigo y aparece como la figura muerta de primer plano que sostiene el anciano del manto rojo. A su vez, Delacroix le correspondió, retratando a Géricault como uno de los muertos en el infierno que cruza su Barca de Dante.











viernes, 29 de febrero de 2008

Los Prerrafaelitas IV: Dante Gabriele Rossetti 1828


Nace en Londres el 2 de mayo de 1828. su abuelo era italiano y había emigrado a Inglaterra en busca de trabajo. Sun padre, había sido libretista del gran Rossini, se había visto obligado a abandonar Nápoles por ideas políticas en 1824. En 1831 encontrará profesor de italiano en el King’s collage. La familia Rossetti era numerosa, Dante tenía un hermano y dos hermanas, una de las cuales será llamada a vestir los hábitos anglicanos. Ya desde joven se acercó al mundo literario, leía a los grandes, como Poe, Dante o Blake, que tomará como fuete en sus lienzos. Entra en la Sass’s Drawing Academy, y, después, en 1845 en la Antique School de la Royal Academy. En 1847 será alumno de Brown y poco mas tarde conocerá a Millais y a Hunt, con quienes fundó en 1848 la hermandad de los prerrafaelitas. Dejó la Hermandad Prerrafaelita en 1863, pero mantuvo su mismo estilo pictórico en obras posteriores. Su pintura influyó en el desarrollo del movimiento simbolista europeo. Hacia el final de su vida, Rossetti cayó en estado mórbido, oscurecido por su drogadicción y su creciente inestabilidad mental, posiblemente empeorada por su reacción a los salvajes ataques de la crítica sobre su poesía desenterrada (1869). Pasó sus últimos años retirado, como un recluso. Murió en Birchington-on-Sea, Kent, Inglaterra.


“La Adolescencia de María”
Realiza esta obra entre 1848 y 1849 para exponerse en la Free Exhibition, en Londres. El lienzo fue comprado por la marquesa de Bath. Fue la primera obra en la que además de la obra aparecen las siglas P.R.B. la obra actualmente se encuentra en la Tate Gallery de Londres. La obra está claramente inspirada en los grandes pintores italianos. Los nombres de los personajes están escritos en los nimbos sobre sus cabezas. Rossetti explica el significado religioso de su obra en una carta que explica a su tío Charles Lyell. En un principio había pensado poner don ángeles, pero no fue así. El único ángel que coloca porta el lirio, como símbolo de pureza de la virgen y de su madre, santa ana, anunciando la virginidad de ambas. Los seis libros apilados en el suelo, indican las tres virtudes teologales (fe, esperanza y caridad) y las tres cardinales (prudencia, templanza y fortaleza. Falta la justicia). Para San Joaquín posó Old Williams, un servidor de la familia. La vid es un símbolo eucarístico, al igual que el enrejado en forma de cruz, y el paño rojo, alegoría de la muerte y pasión de cristo. En el alfeizar de la ventana, junto a el paño rojo encontramos una rosa y una aceitera, este es símbolo de María Magdalena, la discípula fiel de cristo y una de las mujeres que descubrieron el sepulcro vacío. En el suelo, observamos una palma, como símbolo del martirio que sufrió cristo. Observemos la minuciosidad de los detalles del cuadro. La realidad que da rossetti a la obra es espectacular. Si prescindiéramos del ángel podría tratarse de una escena cotidiana familiar.


“Ece Ancilla Domini”
En marzo de 1850 pinta esta obra., será expuesta en la Nacional institution Gallery. Había revelado ya a un amigo en esta ocasión el simbolismo de las siglas P.R.B. Actualmente se encuentra en la Tate Gallery de Londres. Estamos ante una interpretación de la anunciación de la virgen María es representada como una adolescente indiferente y atemorizada, pálida no tanto por candor espiritual cuanto por confusión, parece una muchacha enferma. Aparece vestida con un hábito o lo que recuerda a una bata de hospital. Esta espantada por la aparición del arcángel, un joven efebo mensajero que aparece de la nada con una túnica que acaba en llamas en los pies. El uso del cabello pelirrojo, señal de sensualidad para el decadentismo y el simbolismo. El arcángel la apunta con la vara de nardos que simboliza la virginidad como si la amenazara con un punzón, directamente al sexo.Su obra es intensamente mística y primitiva. El azul da una sensación gélida, inhumana, dando más irealismo a la obra. Observamos también que el paño que estaba bordando la virgen en el cuadro de su infancia, aparece aquí terminado.El purismo del dibujo, nexo de unión con otros artistas europeos del siglo XIX como Ingres u Overbeck, sirve de herramienta para el realismo.


“El saludo de beatrize (1859)”
Rossetti nos cuenta la Historia personal del Poeta Dante. Dante cuenta a la edad de nueve años se enamora "a primera vista" de una niña a la que él llama Beatrice. Nueve años después, a los dieciocho, vuelve a cruzarse con ella. Ésta le saluda y el Amor abruma al pobre Dante. Beatriz está por encima de las pasiones humanas, pertenece a la esfera celeste ("mujer angelical"). Su mayor ilusión se convierte en ser saludado por ella al cruzarse por las calles de Florencia. Sin embargo, oculta cuidadosamente el amor que siente por ella cortejando a otra dama. Beatriz se entera y le niega el saludo. A la izquierda se ve el encuentro entre Dante y Beatrize, donde esta le niega el saludo; a la derecha el poeta reencuentra a su amada en el paraíso (ver El sueño de Dante mas abajo para entender el completo significado del cuadro). El ángel del centro lleva un reloj que marca las nueve, hora en la que murió Beatrize, arriba esta escrito el día: 9 de Junio de 1290.


“La amada”
Esta obra fue encargada en 1865 a Rossetti por Georges Rae. Inicialmente se concibió para representar a Beatrice, mostrando así la pasión de Rossetti por la Divina Comedia de Dante, pero prefirió definitivamente inspirarse en un tema bíblico. Continuando con la tradición de la hermandad, sobre el marco escribe algunos versos, en este caso del Cantar de los cantares (ya que el tema de la amada esta sacado del Cantar de los Cantares IV) al igual que el Salmo 145. En este caso eligió una modelo profesional para encarnar a la amada, de la cual conocemos su nombre: Marie Ford. La figura central encarna a Beatrice, que se encuentra rodeada por cuatro damas, puestas de forma simétrica. El tocado que lleva es complejo y bello y está muy elaborado, demuestra la atención del autor por las creaciones del Art nouveau. El rojo y oro del broche contrastan con los cabellos castaños de la muchacha y el fantástico velo verde lleno de movimiento y volatilidad. La luz ilumina el rostro de la amada de manera uniforme e intensa resaltando así la piel blanca y fina de la joven. Como todas las composiciones de Rossetti de esta época, Beatrice mira al espectador, con una mirada a la vez sensual y melancólica. En casi todas las pinturas de Rossetti se muestra el gusto de este por las flores, las plasma en sus lienzos dándoles diversos significaos aunque a veces como mero hecho decorativo. La joven de color, porta una cesta con lirios. El lirio, aparece en las escenas religiosas ligado a la pureza de la Virgen María, y en la edad media en las manos de retratos de jóvenes damas indicando su castidad. Las flores de las esquinas superiores demuestran el dominio florar del Rossetti: las tintas son claras y luminosas, con pinceladas de blanco, rojo y amarillo. Demuestra una madurez expresiva por el detallado diseño, puede que influido por la manera de pintar de Manet., al que había conocido apenas unos meses antes de pintar el cuadro.


“El sueño de Dante”
Fue pintado al óleo en 1871, y posee unas grandes dimensiones: 210,8 x 317,5 cm. Ratifica su pasión por la Divina comedia del escritor medieval Dante, esta será una de sus últimas obras dedicadas a la vita nuova de Dante. El episodio que nos plasma recoge la continuación de lo visto en “el saludo de Beatrice”, Dante cae gravemente enfermo y durante su enfermedad tiene una pesadilla que es un presagio de la muerte de Beatrice. En ella, ve al Amor sosteniendo a una mujer que está envuelta en un sudario. El Amor dice a Dante: -"Soy tu Dios" y le muestra su corazón. Sostiene con una mano a Beatriz y con la otra, el corazón ardiente de Dante. Entonces, reclina a Beatriz y le da a comer del corazón ardiente. Ella lo come con reticencia. Finalmente, el Amor muy triste toma a Beatriz y se la lleva al cielo. En el lienzo vemos en el centro el momento en que el amor de la mano de Dante, besa a Beatrice para llevársela al Paraíso. La escena es escoltada por dos mujeres fatales de Rossetti dando simetría a la escena. El rojo, símbolo del amor pasional, lo vemos en las cuidadosas rosas del suelo y en la vestimenta de el amor.


“Concierto en el Prado” (1871-1872)
Los cuadros de mujeres tocando instrumentos musicales eran de lo mas solicitados, quizá porque inspiraban sensualidad al público masculino de la época victoriana inglesa y Rossetti hizo varias réplicas pero con leves diferencias. Podemos apreciar claramente el cuidado exquisito que utiliza en los instrumentos y en las preciosas y delicadas manos de las doncellas. Estas dos doncellas instrumentistas tiene nombre y apellidos se tratan de Maria Spartali y Alexa Wilding. Rossetti utilizaría a estas dos modelos en la misma posición pero incluyendo un angelillo entre ellas para crean en 1872 un dibujo a pastel sobre papel. Las dos bailarinas están en la parte central del cuadro, creando una doble composición simétrica con las instrumentistas y creando un juego entre las cuatro de miradas hacia el espectador y el paisaje del lienzo. Simetría también apreciada en los colores de los vestidos, el verde y el rojo. Rossetti, había comenzado la tela en 1850 pintando el maravilloso paisaje del fondo, recreando las cercanías de la casa de Hunt en Kent. Lo quería utilizar para una composición de Dante en el Paraíso con Beatrice, pero no le convenció el proyecto y decidió abandonarlo.

"Proserpina (1874)"
Proserpina, raptada por el Hades, dios de los infiernos y que tuvo que liberarla, pero con la condición de que no comiera nada en el regreso; Hades la engañó para que comiese seis semillas de granada, fruto de los muertos, que la obligaban a volver seis meses cada año, uno por cada semilla. La diosa es representada según un canon común al romanticismo y al simbolismo: la mezcla de belleza y muerte se indica con el pelo negro y una pose sensual de mujer fatal. En su mano, la granada alude al mito y también, en clave simbólica, a la muerte y la sangre. Volvemos a ver una de las mujeres fatales de Rossetti mezcla de sensualidad y tristeza. Pintó varias veces el mito de Proserpina, camuflado a veces en otros temas como en el seguiente cuadro que podemos observar, curioso detalle el parecido de las figuras, por lo que podría tratarse de la continuación del mito de Proserpina.


“El sueño con los ojos abiertos (1880)”
La Modelo elegida para esta obra será Jane Morris, la cual aparece vestida de verde y pasa inadvertida entre la vegetación, creando así una alegoría a la naturaleza y regreso de la primavera. El título original para el cuadro era Monna primavera, pero prefirió darle una connotación menos literaria. Es una de las mejores obras de su etapa final, la cual fue encargada por Constantine Loindes, que al ir a ver la obra de Rossetti a su estudio quedo impresionado por la belleza de Jane Morris en un dibujo de pastel y tiza que tenía el artista. La muchacha posee un rostro intenso y muy expresivo, que se puede apreciar en todas las obras de sus últimos año, como ideal de belleza, sensual y melancólico Siguiendo su costumbre, en el marco expone un soneto que nos habla del sueño con los ojos abiertos, en el que el personaje pierde el contacto con la realidad y se abandona a la fantasía y a la imaginación. Las mujeres fatales de Rossetti poseían unos dedos alargados, delgados y nervosos, que pinta con una brutal técnica. Sus fuentes pudieron ser las excepcionales manos que Da Vinci plasma en la Gioconda o quizá alguna de las manos femeninas de Rafael. La primera intención de Rossetti era poner entre las manos de la joven campanillas de las nieves, pero como la creación del lienzo se alargó y se acercaba la primavera las cambió por madreselvas. La joven, tiene un libro entreabierto sobre las piernas, que se refiere a la Vita Nuova de Dante. Volvemos a observas la precisión y cuidado por las flores de Rossetti. Será tanta su precisión que se pasará meses viendo crecer un jardín.